Quien Soy

Muchos son los hitos que vivimos a lo largo de nuestras vidas. Sin embargo, no creo que exista uno más grande que el de convertirte en madre y todos los cambios que con la llegada de un bebé una mujer puede experimentar. Va más allá de lo físico, lo social y lo emocional, el mundo entero como lo definías hasta ese día no volverá a ser igual. Y es que a pesar de todo lo que te hayan advertido o hayas investigado es solo hasta estar en esos zapatos que logras definirlo por completo.  

Soy licenciada en Ciencias de la Educación con una Maestría en Educación Infantil y Educación Especial. Me he certificado en varios programas de desarrollo del pensamiento, nutrición infantil y actualmente en formación como Sleep Coach de FSI. La educación la llevo no solo por profesión sino por convicción, ya que creo en su poder para cambiar el mundo.  

Hace once años empecé mi camino a la maternidad envuelta en la ilusión de un hogar de padres primerizos. Cuando fui madre por primera vez ya venía trabajando con niños y me encantaban, sabía mucho de las etapas del desarrollo, de estimulación, pensaba que la teoría la tenía dominada. Pero nada de la teoría me podría preparar para lo que sería ser madre y responsable de la vida de esta pequeñita. Empecé a caminar de su mano definiendo con ella lo que era en realidad la maternidad. Las vueltas de la vida me llevaron a probar la separación, el divorcio y a reinventarme por completo. Ya hemos pasado más de una década juntas y entre tropiezos y triunfos, entre cambios de rumbos e historias que se han cumplido como profecías debo reconocer con humildad que ha sido mi mejor maestra. Quien con ternura y cariño me sacó de mi zona de confort y me ha motivado siempre a dar mi mejor esfuerzo.

Luciana es alegría, inocencia, bondad y generosidad sobre todas las cosas. Con un corazón que no cabe en su pecho pone siempre por sobre si misma los intereses de todos, porque tiene esa empatía con la que define lo que es verdaderamente importante. No se si tantas virtudes hacen que sea difícil que tenga los pies en la tierra pues ella a decidido vivir en un mundo donde la fantasía mantiene vivo su espíritu. Reconozco que lo mejor de mis días es escucharla cantar a gritos en la ducha.  

Algún tiempo después en uno de los giros de la vida conocí y me enamoré de Santiago quien junto a sus dos tesoros dieron un nuevo significado a mi FAMILIA y me enseñaron también otra faceta de la maternidad.

Victoria es una chispa fugaz, nunca se le pasa nada y tiene el comentario justo para hacernos reír a carcajadas o también reflexionar. Es incansable, con la energía para mover montañas escoge hacerlo protegiendo a los suyos, supremamente maternal. Su presencia se define con dulzura.  

Ignacio mientras tanto es todo un caballero, crítico y analítico a cada paso no se queda con una respuesta corta. A él le interesa saber todo, descubrir cómo funciona el mundo y vive haciendo planes sobre como hacerlo un lugar mejor. Es sensible y ahora que se encuentra entrando a su adolescencia la búsqueda de la justicia se ha vuelto su bandera.  

Debe ser que hay cosas que no he logrado aprender todavía para que Dios me haya enviado un cuarto y hasta un quinto maestro. Aquí como en una buena película, esta historia no podía quedarse en los tuyos y la mía, pues faltaba la nuestra; es así como llegó Simone María a llenarnos de alegría. Quien en menos de un año me ha puesto a reaprender mi mundo entero para poder ser una “mamá más moderna” (porque el mundo ha cambiado tanto en estos últimos diez años). Puede que tenga pocos meses, pero tiene su carácter bien puesto. En ella aplica aquel refrán cuídate de las aguas mansas. En calma y silencio demuestra su perseverancia e ímpetu para alcanzar pequeños escalones. Además de permitirnos abrir nuevamente los ojos y fascinarnos con todo, es mi dosis fresca de energía.  

En el mismo año y casi a la vez, llegaba también una “perrija” a mi vida. Traviesa, alborotada, tosca y llena de energía Mara es ahora una pieza importante de mi vida.  

Con mucho orgullo les presento a mis maestros. Quienes a pesar de ser tan diferentes pueden llegar a ser tan iguales. La llegada de cada uno a mi vida fue una experiencia completamente diferente. Rompiendo esquemas me han dejado en claro que más que enseñarles, había muchas lecciones que junto a ellos debía aprender.  

Aquí encontrarás historias de como fui y de como soy, de lo que he aprendido sufriendo o riendo. De como la maternidad no te prepara, porque no hay un manual que le calce. Espero que en algún punto te sientas identificada y te veas a ti misma como una mamá sin manual.  

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