El sueño de mi recién nacido

La llegada de tu recién nacido es el comienzo de una aventura. Te hayas preparado o no para este momento. Solo hasta entonces podrás comprender las diferencias entre la teoría y la practica. Será cuando aprenderás que hay muchos mitos entorno a que hacer con tu bebé y como hacerlo; con el tiempo sabrás escuchar a tu corazón y harás lo correcto para ti y tu hijo.

Empezar de cero, esta personita llega a descubrir un mundo entero. Muchas cosas que nosotros damos por sentado, para ellos se requiere de complejos procesos cerebrales que los agota muy fácilmente; un olor, un sonido, una cara nueva será un aprendizaje total. Por este motivo sus siestas deben ser más frecuentes; se recomienda ofrecerlas máximo una hora después de que se despierta.

La necesidad de contención, le permite recordar como se sentía en nuestro vientre, le permite que se relaje y pueda descansar. Por eso la importancia de envolverlos durante sus primeros meses de vida, lo que hace que este periodo de transición sea más agradable. Para lograrlo, siempre se debe realizar la contención con brazos y piernas relajadas para evitar problemas de cadera. Usar una manta ligera de algodón o también conocida como muselina es ideal para no sobre abrigarlos y que permanezcan seguros.

A lo largo de los primeros meses de vida el desarrollo de nuestro bebé será muy acelerado, demostrando cambios progresivos en sus logros. Algo en lo que necesitamos trabajar es enseñarle a reconocer la diferencia del día con la noche. Durante el día las interacciones son animadas, afectuosas y más bulliciosas. Mientras que en la noche deben ser más rápidas y silenciosas marcando la diferencia de las actividades desde el comienzo.

En los primeros meses de vida algo común y que no tiene explicación exacta es el PURPLE CRY u «hora bruja«, un momento en la tarde donde sin razón aparente el bebé empieza a llorar y parece no haber forma de tranquilizarlo. Ante esta situación y, luego de responder a sus necesidades, si el llanto continua y nosotros nos sentimos irritados, lo mejor es dejar al pequeño en un lugar seguro y tomar un respiro. Más adelante y con mayor madurez esta etapa desaparecerá.

Mientras empiezan a conocerse lo mejor es la cercanía; comparte tu habitación con tu bebé. Tenerlo cerca favorece la lactancia y te permitirá observarlo por más tiempo para que puedas conocer he identificar sus señales: de sueño, de hambre o de molestia. Las recomendaciones de sueño seguro indican que el compartir, NO sea sobre la misma superficie, pon siempre atención a las recomendaciones de seguridad.

Empieza una montaña rusa de emociones y de vivencias. Estas son recomendaciones generales de «¿qué esperar del sueño y como manejarlo?». Pero sobre todo…. vive un día a la vez. No te angusties, ni te desesperes todo esto pasará y lastimosamente más rápido de lo que te imaginas; así que vívelo y disfrútalo como se venga.

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