SU PRIMERA NAVIDAD

Dicen que hay dos momentos en la vida en los que más se disfruta de la navidad; la primera cuando eres niño y la segunda cuando tienes niños.

Que bien se siente revestirse de ilusión y prepararnos para las festividades con nuestros hijos. Compartir una época de amor y paz con ellos; iniciar nuevas tradiciones y disfrutar del tiempo en familia son algunas de las experiencias que viviremos durante sus primeras festividades.

Pero, con la misma facilidad con la que podemos disfrutar de lo que nos llena. También habrán experiencias tensas, estrés y presión que nos llevará al limite y de una u otra manera, lo percibirán nuestros hijos. El problema es que al llegarles a ellos el espiral estará fuera de control. Pero como no queremos llegar a es punto, revisemos un par de consejos sobre el tema.

SEGURIDAD

En medio del alboroto es común que vivamos el momento y nos olvidemos de los detalles, de esas cositas chiquitas que pueden volverse un dolor de cabeza. Al armar tu árbol las esferas frágiles ponlas en las parte alta o mejor aún usa solo plásticas. Asegúrate que no queden cables sueltos, tu explorador podría disfrutar de tirarlos. Así como cuando reciba un regalo, los empaques suelen tener amarras y grapas que podrían ser ingeridos por error. Finalmente los juguetes que son adecuados para su edad no representan riesgos por lo que son los recomendados.

COMPARTIR

La razón de ser de estas fiestas es de compartir con los que amamos. Poner este aspecto en perspectiva y compartir con nuestros pequeños y todos los que amamos. Empieza por los recuerdos, apenas llegues a una reunión, saca TODAS las fotos que quieras mientras tu bebé esté fresco y con ganas de hacerlo. Creen nuevas tradiciones, son una nueva familia hagan algo que les identifique y que sea importante para ustedes; son los recuerdos de tu familia.

ALIMENTACIÓN

Nuestras fiestas y tradiciones siempre van ligadas a platos que se visten de recuerdos. La comida de esta época es muy elaborada y recargada; planifica lo que ofrecerás a tu hijo desde antes para evitar los platos muy condimentados, con nueces o alcohol que podrían no ser la mejor opción o una lucha al ser alimentos nuevos. Evita los dulces que no solo no le aportan como alimentos, sino que alteran su sueño y comportamiento en general.

VIAJE

Al salir de casa, de tu zona de confort lo mejor es revisar los puntos anteriores para garantizar la estabilidad. Después de eso, intenta cuadrar tus viajes apenas se despierte tu pequeño. Así estará relajado y será más flexible a los cambios que se irán dando con el viaje. Además de llevar cosas que le hagan sentirse a gusto y con las cuales esté familiarizado, lo que le permitirá mantenerse en calma.

SUEÑO

Los horarios de reuniones no son amigables para los pequeños y para evitar que sea el punto débil garantiza las siestas durante el día así no llegará sobre cansado a la noche. Que tu pequeño este cómodo y en pijamas ayudará a que se relaje y logre dormirse; para eso, procura que donde quiera que estés tenga un espacio que responda sus necesidades de manera independiente.

RUIDO

Siempre la mejor forma de disfrazar los ruidos del medio ambiente será con los ruidos blancos. Si hay mucha bulla a tu alrededor y esta fuera de control. Poner cerca de tu bebé una fuente de «white noise» le permite concentrarse y relajarse sin importar el ambiente.

Se que piensas, ¿es en verdad necesario planear y pensar tanto para lo menos de celebrar Navidad? Pues la verdad es que puedes solo dejarte llevar y que sea lo que deba ser. Pero para mi, un hijo irritable y molesto no me permite disfrutar, ni compartir; por lo SI prefiero planificar y que todos podamos disfrutar de esta época plenamente.

FELICES FIESTAS para ti y los tuyos, gracias por este tiempo y espacio compartido

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