¡Me han cambiado a la niña!

Pues desde su llegada ella ha sido luz; la luz que me despierta y que me motiva. Ha moldeado lo que es para mi la maternidad a pulso; pues así como todos los hijos nos permiten crecer para ser esa la madre que ellos necesitan, creciendo a la par de ellos. Luciana es una niña de sangre liviana que ha permitido que estos 11 años sean sobre ruedas, todo ha sido fácil con ella.

transitar por la adolescencia

Bueno, fue fácil hasta que empezamos a transitar por la adolescencia. Como decía mi abuela: hijos chicos problemas chicos, hijos grandes… Es entonces que me he tenido que declararme ignorante o simplemente descubrir que tengo la sutileza de un elefante en una vidriería.

paso a paso

Como parte de un proceso de desarrollo, este se va logrando paso a paso. La primera parte de esta etapa se caracteriza por los cambios físicos. Todos estos con su llegada traen muchas dudas al definir quien soy y como me proyecto al mundo. La necesidad de privacidad va tomando fuerza y es un punto que como padres debemos respaldar.

Los cambios físicos siguen siendo importantes en la adolescencia media pero es durante esta etapa que los chicos viven el mayor cambio en su cerebro, que se hace evidente en su pensamiento, donde lo que esta bien lucha por definirse ante lo que se quiere. Todos estos cambios también van priorizando hacia la parte social.

La última parte a veces no termina porque ya no se ve en lo físico pero si en la madurez para asumir los giros de la vida o para tomar decisiones importantes. Todos estos logros definirán mucho el adulto que enviemos al mundo. Por eso también es necesario definir como potenciarlos.

echando raíces

Aquí es donde digo que me han cambiando a mi niña, cuando la desconozco y ni me reconozco como su madre y guía. Nuestros canales y espacios de dialogo se han vuelto difíciles de mantener, pero si estos no funcionan, ¿cómo logramos acompañar en esta etapa?

¿cómo volar?

Hija mía ahora que has entrado a esta etapa de «montaña rusa» de emociones, quiero que seas capaz de vivirla intensamente; que las experiencias que tengas te dejen lindos recuerdos y te permitan crecer para convertirte en la persona que anhelas. Apoyarte significa darte el espacio para crecer estableciendo claramente los limites tanto dentro como fuera de casa, permitiendo que te expreses en un ambiente seguro y que fortalezca tu voz. Tanto al despertar como al acostarte, compartiremos un tiempo uno a uno donde planeamos, agradecemos y celebramos juntas; fortaleciendo nuestro vinculo sobre todas las cosas. Junto con los cambios que vivimos y mientras siento que va cambiando mi hija, espero también adaptarme y permanecer siempre a la altura.

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