KAPARI, Una aventura de fin de semana

No se si en tu casa lo sientes así, pero a veces pienso que cuando los hijos están de vacaciones el día tiene por lo menos 10 horas más. O así lo sientes cuando el «estoy aburrido» se repite con más frecuencia o porque las compras del «super» no duran ni una semana. Pues en este compás de espera antes de que el colegio nos devuelva la paz y la armonía, nos urgía un cambio de ambiente.

Buscamos entonces una aventura de fin de semana que cambie un poco la dinámica de vacaciones en casa. El requisito entonces era un lugar cerca de Quito, con clima cálido, de fácil acceso y con actividades de contacto con la naturaleza. Habíamos oído de Kapari pero no lo conocíamos así que nos gustó la idea de un lugar nuevo.

Vista al Río Blanco desde la terraza de la habitación

La primera impresión fue muy grata. Las instalaciones son muy bonitas, cómodas, muy bien tenidas y por todo lado la vista es espectacular. El contacto con el bosque nublado y su vegetación es relajante. Otro aspecto que permite que la experiencia sea realmente espectacular es la comida; un menú con opciones variadas que incorporan productos locales, lo que te permite en cada comida, una nueva vivencia gastronómica.

Durante la caminata

A diario se realizan 3 caminatas dentro de los espacios de Kapari. A las 15:00 horas hay una que llega a cruzar la linea de la mitad del mundo, recorre el bosque nublado y termina en una estancia para el avistamiento de colibríes. Los senderos son seguros y de fácil acceso para todas las edades. Los guías muy informados acompañan esta experiencia, además de proporcionar el equipo para disfrutar al máximo de la experiencia.

Caminata nocturna

Por la noche hay una oferta diferente con una caminata en otro contexto, la cual te permite ver una mayor cantidad de especies, además de ser una aventura singular al hacerlo junto con linternas y mayor sigilo para aprovecharla al 100%.

Temprano en la mañana (7:00) es la oportunidad para el avistamiento de aves. Por último la caminata más larga empieza a las 10:00 recorre el bosque hasta llegar a las orillas del Río Blanco con una experiencia maravillosa al terminar en un baño en el Río. La riqueza del Chocó Andino es un escenario digno de explorar.

Después de un fin de semana desconectados de la tecnología. Disfrutamos mucho del tiempo juntos, de explorar y conocer nuevos lugares; así como probar nuevas destrezas y habilidades. Kapari fue una gran elección que nos dejó con ganas de más, volveremos pronto!